Aldemaro Romero. Entre Blancas y Negras… (Segunda Parte)

por Uli el 6 enero 2009

en Autores y Compositores,Caja de Música

Aldemaro Romero

“Es imposible negar la influencia de la Onda Nueva de Aldemaro Romero, esa mezcla de jazz con música venezolana. La hicimos nuestra porque es divina”, acepta Julio Briceño, voz de los Invisibles, quien recuerda que la banda compuso el tema Aldemaro en su Camaro, a manera de tributo al arreglista y compositor venezolano.

Hasta México, Puerto Rico, Colombia, Brasil, Argentina, España, Francia, Grecia, Suiza, Suecia, Italia, Rusia, Egipto y Japón fue a parar su música. Su obra -para citar un ejemplo, Fuga con pajarillo- se toca en lugares con distancias culturales inmensas, como Tokio, París y Bariloche, algo que no ha logrado la mayor parte de los músicos del continente. Es también sin dudas, uno de los más interesantes compositores venezolano, en la coexistencia de sus dos caracteres: el músico popular y el creador de música culta. En ambos casos logró cosechar reconocimientos internacionales, interesando por igual a los editores de música, a intérpretes y al público de numerosos países. No es fácil colocarle una etiqueta. Si se intenta clasificarlo y decir por ejemplo, que es un compositor académico, nos tropezaremos  con la objeción que siempre presentó el mismo: “Yo nunca hice estudios formales de música, comencé con mi padre y después fui aprendiendo al paso que trabajaba con los grandes músicos”.

Entre 1975 y 77 vivió en Inglaterra. Allí grabó con la Orquesta Sinfónica de Londres el Oratorio a Simón Bolívar, con los cantantes Morella Muñoz, Blas Martínez y Ramón Iriarte.

Durante 1978-1979 fundó y dirigió la Orquesta Filarmónica de Caracas, que para él era la mejor orquesta de América Latina y uno de sus más grandes logros, y lo explica en un comentario surgido de una entrevista – “La marca que deja un hombre en la tierra está marcada por hechos y legados, no por biografías vacías que se pierden en los libros de historia”-. El presidente Jaime Lusinchi terminó por clausurarla. “Le pareció una exageración que yo ganara 50 mil bolívares y decidió acabar con el proyecto”, sentenció Romero alguna vez.

Con la Orquesta Filarmónica de Caracas y la soprano Yazmira Ruiz estrenó la Suite de Las Tres Campañas, que constituye junto con La Epopeya de Bolívar, Manuela y el Réquiem para Bolívar, cuatro obras de dimensiones épicas dedicadas a la memoria de El Libertador. Es autor también de Catatumbo, música para ballet (2001); de las oberturas sinfónicas Fantasía Napolitana (2001); Dentro de un Penetrable de Jesús Soto (2002); Cantos de Barlovento (2003); La Perla Negra (2003); Carnaval Llanero (2003); El Gran Calipso (2003); y Stabat Mater (2006).

Dirigió la London Simphony Orchestra, la English Chamber Orchestra, la Orquesta de la Radio Televisión Rumana y la Royal Philarmonic Orchestra

La prensa venezolana se vistió de luto al anunciar el 15 de Septiembre de 2007, el fallecimiento del maestro y compositor venezolano. El también compositor Chelique Sarabia (“Ansiedad”, “No te Muerdas los Labios”), gran amigo del maestro Romero, aseguró que éste vistió de gala la música de Venezuela y marcó la pauta en el país. -“Vamos a extrañar mucho sus consejos, su sabiduría y su presencia (…) Es el maestro de una generación de músicos que en los últimos años hemos compartido de manera bien cercana con Aldemaro”.-

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