Personas Tóxicas

por Vero el 17 marzo 2009

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T?xicos

Hace un tiempo me llegó este artículo sobre las personas tóxicas y hoy quiero compartirlo con ustedes.

Todos sabemos que existen, que son muy nocivas. Gente que absorbe nuestra energía con su mala actitud, con sus malos pensamientos, con sus malos deseos … con su “mala onda” y tenemos que estar preparados para descubrirlos a tiempo y alejarnos lo mas posible de ellos para que no nos haga daño toda esa mala energía y el odio que tienen a flor de piel.

 

Presta atención y no te pierdas ningún detalle, que estas son las claves para saber Cómo reconocer a las personas tóxicas

 

 

 

Los especialistas difieren en su definición, pero todos coinciden en que la gente nociva existe y que provoca daño a los demás

 

 

 

El que destila un odio visceral y se regodea con la humillación del otro, el que avasalla al semejante, el que busca manipular con mentiras, el que agrede innecesariamente y desvaloriza al otro para sentirse bien él, el que daña con intención sin jamás proponer una reparación, el que incomoda con sus imposturas, el envidioso de todo lo ajeno y el que urde los problemas para acercar luego sus soluciones.

 

La nómina de personas dañinas la completan el autodestructivo, el narcisista patológico, el perverso, el violento impenitente y el estafador. Se sabe que de seres nocivos está lleno el mundo, ya lo poetizó Antonio Machado con su “mala gente que camina y va apestando la tierra”, pero ¿existe realmente la gente “tóxica”? ¿O el término, por descalificador y estigmatizante, se lo reserva sólo a Adolph Hitler o a Ben Laden?

 

Las neurociencias dicen que sí, que la gente “tóxica”,encarnada por aquellos seres rapaces que inexorablemente perturban el bienestar ajeno y vampirizan al semejante, existe. Y endilgan a fallas químicas la irrigación de esa toxicidad. Sus conductas se traducen en patologías, y la coexistencia con ellos resulta imposible.

 

En el psicoanálisis y la psicología, la literatura está dividida. No obstante, ambas se inclinan por los vínculos y comportamientos “tóxicos” más que por las personas, ya que lo que es “tóxico” para unos puede ser perfectamente aceptado por otros. En todo caso, se trata de una percepción subjetiva, dicen.

 

Si bien no existe una cofradía donde se imponga la toxicidad, al hurgar en los perfiles nocivos, sin duda que algunos políticos, aquellos que sólo buscan ser escuchados y prometen lo que saben que jamás van a cumplir, podrían encajar en ese estereotipo. Y, dentro de las relaciones de poder, tampoco los jefes desconcertantes, impredecibles o arbitrarios, los seudoemperadores de la verdad, incapaces de encomiar méritos o esfuerzos? se escapan indemnes a la toxicidad.

 

 

Tipos de “encuentro”

 

“Quien mejor se ha dedicado a este tema en la historia de la filosofía es Baruch Spinoza”, apunta el filósofo Tomás Abraham. “El habla de encuentros que potencian nuestras energías y nos dan alegría y los que las disminuyen y producen tristeza. Cuando dos cuerpos se convienen entre sí, multiplican su potencia. Y cuando no lo hacen se produce un mal encuentro, semejante a una especie de envenenamiento”, explica.

 

Pero Abraham pone un freno, al aclarar que “pensar las relaciones humanas en términos de toxicidad deriva de las teorías degenerativas de la psiquiatría racista del siglo XIX”.

 

 

Investigadora de la vida cotidiana a través de la enjundia filosófica, Roxana Kreimer es asertiva respecto de esa categoría, popularizada por la norteamericana Lilian Glass, en su best seller Toxic people (Gente tóxica). Allí advierte que nadie es “ciento por ciento sano, ni física ni psicológicamente; por eso, es importante atender los patrones caracterológicos y sus efectos”, observa Glass. Su libro cuenta hace meses con una versión local, escrita por Bernardo Stamateas.

 

“Los comportamientos destructivos son tolerados si aparecen de manera esporádica. Pero cuando se repiten con frecuencia contaminan las relaciones interpersonales”, completa Kreimer.

 

“Confucio decía que si uno se topa con gente buena, debe tratar de imitarla, y si uno se topa con gente mala, debe examinarse a sí mismo”, añade. Y caracteriza a la gente “tóxica” “por su falta absoluta de empatía con el otro”. En ese grupo, incluye a los manipuladores, que se valen de la asimetría de la información para torcer destinos, y a líderes como George Bush, que buscan la adhesión a sus “decisiones impopulares presentándolas como necesarias”.

 

¿Qué sucede con los pesimistas consuetudinarios? Según Abraham, pueden ser “más lúcidos, inteligentes y valientes que toda esa pavada de la buena onda”. Para Kreimer, la negatividad en demasía termina siendo contagiosa.

 

Diana Cohen Agrest habla de “los vínculos destructivos de los que hay que huir”. Pero advierte sobre la estigmatización y la capacidad de cambio de las personas. “Los seres humanos ?dice? no somos de una vez y para siempre. Estamos en constante proceso de construcción. El nombre definitivo es el del epitafio, pues sólo allí adquirimos una identidad definitiva. Mientras vivimos, se puede dejar de ser «tóxico», como también se pueden adquirir otras características. Sólo una visión demasiado pesimista del ser humano lo condena a ser de una vez y para siempre.”

 

El filósofo Santiago Kovadloff confiesa cruzarse a menudo con este tipo de personas y rogar que en ese instante alguien en el teléfono lo libere de la situación. “Pongo el acento en los vínculos más que en las personas, porque el significado de alguien depende primordialmente de quien entable una relación con él”, ejemplifica. Y se pregunta si la gente realmente se cuestiona qué es lo que uno produce en el otro. “Yo también puedo irritar y ser muy aburrido en mi vida pública”, confiesa.

 

Sin embargo, ubica como rasgo dominante de la toxicidad “a las personas monologadoras y autorreferenciales y a aquellos que nos aplastan”. El corolario es el tedio, el desinterés y la urgencia de alejamiento, dice. Y arremete contra los simuladores y contra aquellos vínculos cimentados a partir de una necesidad tramposa: “La de no relacionarse realmente”.

 

 

Claves para evitarlos

 

 

  • Las personas “tóxicas” influyen en la salud tanto física como psíquica del otro. Por eso es clave identificar los síntomas que una compañía nociva produce.

 

  • A esas personas se las controla quitándoles su poder, escapando de ellas o no permitiéndoles acceso a nuestra intimidad.

 

  • Si se debe convivir con ellas, en la familia o en el trabajo, hay que abstraerse mentalmente de su presencia y acciones.

 

  • Cuando surge un comentario o comportamiento “tóxico”, simular que uno le presta atención cuando, en realidad, se esfuerza por desoírlo.

 

  • Al “tóxico” se lo neutraliza con amabilidad. Su afán por lastimar con comentarios o actos desagradables resulta estéril si él percibe que carece de efecto.

 

  • Focalizarse en las cosas positivas que uno tiene en la vida cuando se está cerca de una persona “tóxica”. Es un ardid efectivo para superar los malos momentos.

 

  • Si no es posible evitarlos, adquiera un identificador de llamadas y reduzca al mínimo el contacto personal con ellos.

 

  • La actitud positiva es siempre una elección. Prepárese mentalmente para estar bien y contrarrestar así las actitudes “tóxicas”.

 

  • Si una persona “tóxica” forma parte de su equipo de trabajo, establezca de antemano y claramente las reglas de convivencia. Si se trata de su jefe, hágale saber que usted y su equipo pierden eficiencia frente a comportamientos negativos. Y póngale ejemplos.

 

  • Si el “tóxico” no es alertado sobre su toxicidad, la extenderá en el ambiente. No deje pasar por alto esas actitudes y convérselo inmediatamente con él.

 

  • Ejercite su propia autocrítica y revise con asiduidad qué tipo de actitudes y comportamientos tiene usted para con los demás. Usted también puede ser “tóxico” para otros. La regla es simple: no les haga a los demás lo que no desea que le hagan a usted.

 

 

 

 

Fuente Loreley Gaffoglio

De la Redacción de LA NACION

 

 

 

 

 

 

{ 12 comentarios }

1 Uli57 marzo 17, 2009 a las 22:53

Huy Verito, muy interesante!! Gracias por compartirlo! 😉

En el blog de Uli57: Fechas de nuestros CUMPLEAÑOS (anota el tuyo)

2 Vivi marzo 18, 2009 a las 3:43

Qué buen artículo, Vero… algo había leído alguna vez sobre este tema, pero no le había dado mucha importancia. Ahora que conozco algunas, creo que siempre es bueno detectar a esas personas y alejarse de ellas, de nada sirve hacerlas cambiar, porque sólo absorven nuestras energías y al final nos hacen quedar mal a nosotros. Lo mejor es alejarse de ellas! Fuera la mala onda! en todos sus envases y disfraces 😉

En el blog de Vivi: Canciones con nombre de HOMBRE

3 Vero marzo 20, 2009 a las 13:21

Gracias a ustedes por interesarse en el tema … estemos alertas, que ningún tóxico se nos acerque, ya sabemos como reconocerlos antes que nos hagan daño !!! 🙂

4 Enmanuel Arreaza abril 5, 2009 a las 18:35

Gracias por haber compartido tan valioso artículo, me ha servido de mucho para aclarar dudas.

5 Vero abril 16, 2009 a las 16:21

Genial Emmanuel … hay que estar bien preparados !!! :biggrin:
Me alegra que te haya sido útil el artículo.
Gracias !

6 eliecer orozco abril 17, 2009 a las 5:35

Se puede decir que es algo increible, pero algunas veces cuando queremos algo, o mejor, cuando necesitamos algo, de repente lo encontramos.
una luz en el camino, algo que de alguna manera nos permite recibir con los seis sentidos, si seis. una posible respuesta.
buen articulo. un buen aporte. me sirve, de verdad me sirve y mucho.
gracias.

7 MANUEL mayo 25, 2009 a las 7:27

Te Felicito Vero 🙂 , excelente articulo, muchos de nosotros estamos rodeados de estas personas “toxicas” y en mi caso no sabia que se les calificaba de esa forma pero quienes hemos convivido o conocido esta clase de personas sabemos que dificil que es tratarlas y mas aún tratar de escapar de su compañia :ermm: …
Hay un sentimiento de rechazo y tambien de lastima hacia esa actitud tan negativa, más aún cuando somos personas optimistas y alegres.
Te contare que personalmente tuve que lidiar con dos casos, un compañero de trabajo y lamentablemente mi ex esposa también era o es asi… en un inicio no le di importancia porque era muy joven y estaba muy enamorado, pero después empezo a preocuparme y finalmente fué esa actitud lo que termino por separanos… pensaba yo que ella era asi debido a un complejo de inferioridad lo cual ocasionaba esa actitud de siempre criticar y minimizar a los demas para de alguna forma sentirlos a su nivel, ya que en realidad era ella quien se sentia inferior… fué muy dificil y triste para mi. 🙁
Te agradesco y felicito Verito, porque esto es algo que a todos nos interesa saber… “MUCHO OJO”

8 Vero junio 7, 2009 a las 5:00

Muuuuuuuchas gracias por tu comentario Manuel ! Todos nos encontramos alguna vez con alguna persona “tóxica”, lo bueno es verlo para que no nos afecte.

… Suerte con el duelo ! :biggrin:

9 fabiana junio 14, 2009 a las 2:43

Sabía del tema ya que lo he experimentado y circunstancias de la vida hacen que lo continúe experimentando, de todas formas discrepo con uds. en que el secreto conste en alejarse de ellos/ellas sino en procurarles ayuda profesional calificada ya sea psicológica como espiritual, sobre todo para aquellos que profesamos la fe católica es esta nuestra misión en el mundo. Los cristianos contamos con una herramienta maravillosa que es la oración,la cual obra milagros y no debe limitarse solamente a nosotros y nuestros seres queridos, sino justamente a estos casos para que la gracia del Señor obre en ellos. Sé, con conocimiento de causa, lo reitero, que no es fácil, rezar por aquél que injustamente nos hace tanto daño, pero…no valdrá la pena?????? :heart:

10 Manuel junio 15, 2009 a las 8:24

En las dos experiencias q he tenido y mas aun la de mi ex esposa, yo no busque alejarme muy por el contrario trate de ayudarla a traves de un psicologo y espiritualmente… siempre pido mucho por ella, tambièn soy cristiano y conosco el poder de la Fe y la oración, no hay un dia que no me acerque a Dios para agradecer todo lo que me da y pedir por ella y por todos… no guardo resentimientos hacia quien alguna vez me lastimo, eso nùnca… pero lamentablemente fue ella quien no quiso ayuda y se alejo sola…
Fabiana, creo que entendiste mal, ni Vero ni quien te escribe hemos echo el comentario de ningun secreto que sea alejarse de estas personas… creo que NO nos interpretaste bien :dizzy: …

11 Anónimo septiembre 7, 2009 a las 17:34

😆 JAJJAJA NOMPS EST BIE LOS FELISITO POR TODO LE KE HAN ECHOP

12 Anónimo febrero 8, 2010 a las 19:34

ME

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